"Uno ve la piel y ya cree saber que hay debajo"
y Will no estaba tan equivocado.
Nadie sabe de que campo de tempestades
esta hecha una sonrisa
ni de que escudo está envuelto
un corazón
tampoco de que tormentas
unos ojos.
Nadie lo sabe.
Aun creéis ver un cuerpo perfecto,
ante un engaño visual.
Sin conocer ese baúl doloroso
que aguarda en el fondo.
Apretado con candados
y cadenas varias,
ante una llave que siempre,
parece imperdible.
Sois vuestros sentidos,
y por pura vagancia
o extremo conformismo
seguis diciendo que la piedra es inerte
mientras os comportais como auténticos muros.
Así que puedo decir
que nadie sabe
el arte metafísico de una mirada,
ni el de una pequeña boca medio curvada.
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