sábado, 24 de enero de 2015

(arm)ándome

La velocidad pemanente
de la rauda vida
donde aún con ciertas pausas
siempre llego con fatiga.

He necesitado varios años
para caer en la certeza:
tan solo necesitaba dos buenos hombros
donde apoyar toda mi tristeza.

Un paracaídas dispuesto a aparecer
cuando los sueños me hagan precipicio
y yo no este dispuesta a retroceder
en el jodido negro vacío.

He probado diferentes botellas
y de todas recuerdo el nombre
dime a cual he de volver
para terminar de sentir septiembre.

He probado diferentes nicotinas
y de ninguna recuerdo el apellido
dime en que boca debo volver
para terminar con el maldito olvido.

No he encontrado aquel brazo
pero increíblemente aún sigo,
a pesar de tener un pulmón de menos
y la cuarta parte del hígado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario